La subida de kundalini está ligada a diferentes factores de los cuales el Dr. Lefebure ha expuesto ampliamente los datos, principalmente en los dos libros que tratan este tema, pero hay un punto que yo desarrollaría un poco más, pues me parece importante, es la relación entre kundalini y la actividad sexual pues, clásicamente, kundalini está estrechamente ligada a esta función.

No hay duda de que están unidas y que para un gran número de personas en busca de la subida de
kundalini, el estudio de la sexualidad debe tener un lugar en el espíritu tan importante como la elección de los ejercicios de meditación giroscópicos.

Sería útil, antes de continuar lo expuesto, que leáis «Del molino de oraciones a la dinamo espiritual, kundalini tomo I» (buena parte del libro en descarga gratuita en esta web).

Kundalini, según todos los textos tradicionales del yoga, sube después de un «esfuerzo mental». ¿Cual es este esfuerzo mental tan importante que permite alcanzar su despertar?

Si reflexionamos, percibiremos que el momento en el que tenemos una intensidad inhabitual del pensamiento es en el momento del deseo sexual. El deseo sexual es una inmensa reserva inextinguible de «fuerza mental» para quien sepa aprender a extraerlo.

Pero antes de extraerlo, conviene aprender a conocerlo y sobre todo hacerse maestro en ello. A menos de tener predisposiciones al despertar de esta energía, nos parece útil dar indicaciones que facilitarán, para algunos, esta búsqueda.

Estando
kundalini ligada a la actividad sexual, en función de lo expuesto, clasificaremos muy someramente y sin entrar en detalles, a los estudiantes en cuatro categorías. Esto será suficiente para comprender el sentido de este estudio, teniendo en cuenta el buen juicio de cada uno, para juzgar con cual de ellos se identifica.

1_ Los que tienen relaciones sexuales regulares (según los sondeos, la media se situaría por encima de una relación cada dos semanas. Para los jóvenes que llevan menos de 3 años de vida en pareja: de uno a dos relaciones por semana). Formarán parte de este grupo los que tienen una actividad digamos estacional.

Abrimos paréntesis: existe una diferencia fundamental entre la actividad sexual del hombre y la de la mujer. Esta diferencia viene del hecho de que en el momento de la pubertad, el hombre necesita la práctica de la masturbación para desarrollarse, mientras que una mujer puede muy bien llegar a su desarrollo sin tener necesidad de tocarse.

Cerramos el paréntesis y concluimos. Para el hombre hay que distinguir dos prácticas: «besar y hacer el amor».

Besar o desahogarse es a menudo una necesidad vital para la mayoría de hombres. En ningún caso este acto les permite llegar a un orgasmo, ni siquiera a una tasa interesante de placer, pero esta práctica más bien se debe considerar como una válvula de seguridad que permite al hombre evacuar sus tensiones y su estrés.

«Hacer el amor» reúne un conjunto de aspectos psicológicos ligados al mundo emocional.«Hacer el amor» cuando se hace bien, puede literalmente vaciar, aun más si enseguida de los jugueteos, él (o ella) alcanza el orgasmo, caracterizado por algo que se parece a un micro-coma y que está enormemente próximo a algunas experiencias de extensión de consciencia donde se pierde toda noción.

El orgasmo tiene algo de divino dado al hombre para recordarle que existen en él fuerzas especiales que le atan a la «creación». El orgasmo puede ser considerado como un estado místico, un estado religioso, pues es el fruto de una comunión con lo sagrado.

En la búsqueda de kundalini, convendrá al hombre moderar estos dos aspectos de la sexualidad. El problema se presenta de forma diferente para la mujer que, no teniendo ya, al empezar a despertar, las mismas necesidades físicas que el hombre, puede muy bien pasar largos periodos de abstinencia y de no-contacto.
 

2_Los que tienen relaciones sexuales importantes y una actividad mental sobre este tema igualmente importante.

3_Los que tienen relaciones sexuales muy irregulares y muy poca actividad intelectual erótica.

4.- Los que no tienen prácticamente jamás relaciones y no tiene actividad mental erótica.

Seguramente, los del grupo 1 constituyen el mejor grupo para conducir bien este estudio. Ahora bien, se podría pensar que son las personas que tienen una actividad sexual disminuida, por así decir nula, quienes podrían ser los mejores sujetos. En realidad, hay que creer evidentemente que es en el equilibrio y no en el exceso donde se encuentra la llave de la liberación de esta fuerza.

Sin embargo, no hay nada sencillo y la lógica «karmica» dice que es por el conocimiento de sus pulsiones, y después de haber sido guiado para liberarse de ellas, que se accederá a un despertar total de esta energía
kundalini.

La lógica «karmica» quiere que sean los que no tienen pulsión los que progresen más deprisa. Pero todo es relativo pues sin pulsión, la energía del pensamiento es menos fuerte. Y ¿como estar bien seguro de que la persona “sin pulsión” no oculta un retroceso de la corriente? Solo un iniciado podría decidir e informar al postulante, si está con seguridad en el buen camino.

Es importante igualmente subrayar que esta búsqueda de kundalini no se dirige a una persona de edad avanzada pues, para ellas, el despertar de kundalini estará en función de su vida pasada, y esto parece muy complejo de desarrollar, así como del estado neurológico de su cerebro.

La diferencia entre los grupos dos, tres y cuatro está en que los últimos desbordan de actividad mental erótica, es decir pornográfica.

Los de este grupo tendrán pues, más dificultad para desarrollar practicar este ejercicio de TRANSMUTACION DE LA ENERGÍA SEXUAL EN ENERGIA ESPIRITUAL,
kundalini. Hay que saber estar a la altura de lo que se desea y la recompensa que se obtendrá de ello valdrá, con mucho, todo el trabajo que se haya hecho sobre uno mismo.

Todo el mundo ha experimentado que una escena bien imaginada conduce a una pulsión sexual muy fuerte. Todo el trabajo va a consistir, cuando una pulsión aparece, en dejarla normalmente llegar a la mente, lo suficientemente como para que los pensamientos tomen esta amplitud sobredimensionada de esos momentos. Pero antes de que éstos pensamientos tomen demasiada importancia, mediante un gran esfuerzo, cambiáis todos vuestros pensamientos en un punto de concentración que gira. Así, sin riesgo de perturbación mental. Mas bien al contrario, pues esta actividad mental erótica es natural y, dejándola pasar al punto de concentración, toda la moralidad del sujeto se verá elevada.

Así, los pensamientos groseros y bastos serán transformados en relaciones sutiles, llenas de fineza y de delicadeza. Convendrá pues que vuestro punto de concentración absorba una parte de la energía de vuestros pensamientos. Cierto, esto no será fácil jamás, pues hay que dejar a la vez venir unos pensamientos y enseguida abandonarlos para transformarlos en otro pensamiento: el de la oscilación y el del giro del punto de concentración que, partiendo del perineo, deberá elevarse a través del eje del cuerpo en un movimiento giratorio hasta la cima de la cabeza. Después hacer salir el punto de concentración y hacerle girar alrededor de uno mismo.


 



Pero lo más importante, al principio del ejercicio, es aprender a transformar sus pulsiones sexuales en ENERGÍA MENTAL, es decir que partiendo de una escena ligada al mundo físico, nos darán a nuestro punto de concentración una fuerza inusual.

 

 
 
 
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